¡ Qué AMOR tan GRANDE ! … ¡ Qué PROFECÍA !
- Fabio Reyes

- 17 dic 2024
- 3 Min. de lectura
NACIÓ JESÚS

Así estaba profetizado, desde hace más de 600 años, Dios había escrito al pie de la letra la forma como se manifestaría SU AMOR y su Misericordia a través del sacrificio de nuestro Amado Jesús para pagar por los pecados de TODA la humanidad, padeciendo todo lo posible por causa de nuestros pecados.
1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? 2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. - Isaías 53:1-7
Realmente es un pasaje que nos muestra lo poco que somos, llenos de pecado, apartados de Dios, haciendo lo que buenamente nos provoca, aun ignorando a ese Dios Grande y Misericordioso que tenemos.
Pero el AMOR de DIOS, excede todos los límites, aun siendo lo que somos y lo que éramos, Dios envió a su Hijo para que fuera literalmente herido y MOLIDO por nuestros pecados, para que pudiéramos tener la PAZ de Dios, para que por su llaga nosotros fuésemos CURADOS.
Gracias a ese indescriptible AMOR, ahora somos SALVOS, podemos disfrutar de la presencia de Dios por toda una ETERNIDAD. Que muestra de humildad, de amor, de entrega, a pesar de su angustia y su aflicción no abrió su boca, aceptó silenciosa y obedientemente la Voluntad de Su Padre, fue llevado al matadero como un simple animalito, totalmente indefenso no pronunció palabra
¡ Que AMOR tan GRANDE !
Algunas RECOMENDACIONES bien, pero bien IMPORTANTES:
DIMENSIONAR y VALORAR el amor de CRISTO, entregando Su VIDA para ser DESTROZADO para SALVARNOS.
RESPETAR y HACER RESPETAR la PRECIOSA OBRA DE CRISTO en LA CRUZ.
Entender el valor tan grande del AMOR de Dios, manifestado en los padecimientos de Jesús para pagar por nuestros pecados
Reconocer nuestra poquedad, nuestra vida manchada de pecado y desobediencia
Valorar el AMOR de Dios, manifestado en el SACRIFICIO de su Hijo para salvarnos de un infierno eterno
Entender que cada vez que PECAMOS estamos contribuyendo con cada golpe y humillación que ÉL sufrió
Apreciar la Obra de Cristo en todo su ESPLENDOR.
Reflejar la LUZ de Cristo en nuestras vidas, apreciando lo MUCHO que ÉL hizo por nosotros.
Seguir el ejemplo claro y contundente de Jesús, humillado hasta la saciedad, no abrió su boca
Aceptar como lo hizo Jesús la Voluntad de nuestro Padre y someternos a ella.
¡ Qué AMOR tan GRANDE ! …¡ Qué profecía !
1. Dios lo profetizó desde cientos de años atrás (Vs 1-3)
2. Dios se humilló hasta lo más bajo permitiendo a Jesús SER MOLIDO por los pecados de toda la humanidad (Vs 4-6)
3. Dios, a través de Jesús nos dio el mayor ejemplo de HUMILDAD y sumisión a Su Padre (Vs 7)
En esta época navideña Dios, a través del profeta Isaías, nos recuerda la humillación tan EXTREMA a la que tuvo que someterse nuestro amado Jesús para pagar por los pecados de cada uno de nosotros. Quien nos habla a través de Isaías un Dios de amor, es un pasaje donde vemos que el AMOR de Dios no tiene límites, no es posible describirlo con el lenguaje humano, va más allá de toda frontera.
Es increíble ve la forma tan exacta como se cumple la profecía, ver la humildad de Jesús al no pronunciar palabra alguna a pesar de ser absolutamente INOCENTE
Esta enseñanza es para aplicarla ya mismo, entendiendo que cada vez que pecamos, es como si estuviéramos de acuerdo con los escribas y fariseos que lo atormentaron, diciendo: crucifícale; debemos santificarnos, valorando ese sacrificio tan grande y tratando de IMITARLO en todo; siendo testigos de su preciosas obra en nosotros, testificando con nuestras vidas y proclamando su PRECIOSO EVANGELIO sin avergonzarnos por nada ni ante nadie.
Habla y no calles, haz tu parte, Dios hace el resto
Fabio




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